Una cuestión esencial
¿Por qué el Imperio Soberano Internacional es dirigido por un Imperator?
La adopción del título Imperator como máxima autoridad del Imperio Soberano Internacional de la Orden Oriental del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis Mizraïm responde a una decisión institucional, histórica y organizativa. No pretende alterar la esencia iniciática del Rito, sino establecer con claridad quién ejerce la conducción suprema de la estructura internacional y diferenciar esa función de otras dignidades propias de los cuerpos afiliados.
La palabra Imperator es de origen latino. En Roma designaba originalmente al poseedor de imperium, es decir, de autoridad legítima de mando; durante la República podía ser una aclamación otorgada a un comandante victorioso y posteriormente quedó asociada a la máxima autoridad imperial. Por tanto, mucho antes de su utilización por organizaciones esotéricas modernas, el término ya expresaba los conceptos de mando, potestad, conducción y unidad de gobierno.
El empleo de Imperator en contextos iniciáticos tampoco es una creación reciente ni pertenece exclusivamente a una organización determinada. A finales del siglo XIX ya aparece formalmente en la Hermetic Order of the Golden Dawn, fundada en 1888, donde se usaba ese título. Este antecedente es particularmente significativo porque la Golden Dawn perteneció al ambiente hermético, rosacruz e iniciático europeo del siglo XIX y demuestra que el término poseía ya entonces una utilización perfectamente reconocible como dignidad de gobierno dentro de una organización iniciática.
Posteriormente diferentes órdenes esotéricas y rosacrucianas utilizaron también la denominación. Entre ellas se encuentra AMORC, cuya máxima autoridad recibe el título de Imperator. Pero la utilización que realiza nuestro Imperio Soberano Internacional no deriva de AMORC, no reclama relación institucional con ella ni pretende apropiarse de su tradición particular. Guardamos profundo respeto por AMORC y por las diversas organizaciones rosacrucianas que utilizan legítimamente esta denominación dentro de sus propios sistemas. El antecedente histórico de uso del término en órdenes iniciáticas es, en cualquier caso, anterior a la constitución moderna de AMORC.
Imperator y Gran Hierophante no significan necesariamente lo mismo
Esta distinción resulta especialmente importante dentro de Memphis-Mizraïm. Históricamente, diferentes ramas del Rito han utilizado títulos como Gran Maestro, Gran Hierofante, Gran Hierofante Universal, Soberano Gran Hierophante General y otras formulaciones semejantes con diferencias en la forma como se escribe (según si se usa con la ortografía en español o si se emplea la forma derivada del francés y usos antiguos), pero manteniendo la fonética de tan alta dignidad. En 1881, por ejemplo, Giuseppe Garibaldi aparece en fuentes de la tradición como Gran Hierophante mundial o universal, mientras otras estructuras posteriores mantuvieron el título de Gran Hierophante como autoridad encargada de garantizar la continuidad iniciática del Rito. Precisamente esa multiplicidad histórica explica parte del problema contemporáneo.
En el universo internacional de Memphis y Mizraïm existen hoy numerosas organizaciones independientes, filiaciones y jurisdicciones que utilizan la denominación Hierofante para sus máximas autoridades. Por ello, la simple proclamación de alguien como “Gran Hierofante” no permite por sí sola determinar que esa persona tenga autoridad sobre todas las demás ramas del Rito. El Imperio Soberano Internacional ha decidido resolver internamente esta cuestión mediante una arquitectura institucional más precisa.
El Imperator como autoridad espiritual e institucional suprema.
Dentro de nuestra estructura, el Imperator no es simplemente otro nombre para un grado. Es la máxima autoridad de gobierno del Imperio Soberano Internacional y su función es:
Garantizar la unidad institucional.
Custodiar la Constitución y las normas fundamentales.
Coordinar las diferentes jurisdicciones internacionales.
Mantener el equilibrio entre los distintos cuerpos del Rito.
Representar internacionalmente al Imperio.
Proteger la continuidad administrativa e iniciática.
Resolver conflictos de competencia.
Impedir la fragmentación de la autoridad.
Guía espiritual de toda la organización y Autoridad Suprema, cooperante del Gran Hierophante mundial designado.
Adoptar otros ritos masónicos en forma paralela (fuera de Memphis-Mizraïm) o crear nuevos cuerpos masónicos para trabajar esos ritos.
De este modo puede existir perfectamente una Cámara de Grandes Hierophantes, pueden existir Grandes Hierophantes nacionales o internacionales según la estructura adoptada, y al mismo tiempo existir una autoridad claramente superior en el plano espiritual: el Imperator.
Una respuesta al problema de la proliferación de “Hierofantes”
Uno de los mayores problemas que ha enfrentado Memphis-Mizraïm durante las últimas décadas es la extraordinaria fragmentación de sus estructuras. En distintos países han surgido organizaciones, santuarios y autoridades que reivindican filiaciones diferentes y cuyos dirigentes adoptan títulos de Gran Hierofante, Gran Hierophante Mundial, Soberano Gran Hierofante u otras denominaciones parecidas. La propia historia del Rito muestra períodos de disputas por sucesiones y reconocimientos entre distintos Soberanos Santuarios. Nuestra decisión no pretende juzgar la legitimidad de todas esas organizaciones, pretende algo distinto: que dentro de nuestra propia Institución no exista ambigüedad respecto de dónde reside la autoridad suprema. Por ello, el título de Imperator permite distinguir: la alta dignidad iniciática e institucional, representada por los Hierophantes; de la soberanía territorial y espiritual, representada por el Imperator.
Ordenar para preservar
Esta reforma puede considerarse una de las decisiones estructurales más significativas adoptadas por nuestra Institución en décadas, porque rompe con una práctica que ha contribuido frecuentemente a confundir grado, dignidad iniciática y gobierno administrativo, es decir, no se elimina al Hierophante, se define su lugar. No se debilita la tradición, se organiza. No se introduce un título para engrandecer a una persona, Se establece una función destinada a garantizar la continuidad del conjunto. El Imperator representa, por tanto, el principio de que una institución internacional necesita una autoridad inequívocamente identificable, especialmente cuando bajo ella existen Grandes Logias, Supremos Consejos, Soberanos Santuarios Internacionales, Nacionales y una Cámara de Grandes Hierophantes.
El sentido de “Imperator” en nuestra tradición
Para nosotros, Imperator no significa emperador en sentido político ni monárquico, significa que quien posee el mandato de ordenar, coordinar, custodiar espiritualmente y conducir la Institución. Su autoridad no proviene de una pretensión sobre la totalidad de la Masonería Egipcia, sino de la Constitución, organización y soberanía interna del Imperio Soberano Internacional. El Imperio no pretende declarar que su Imperator gobierne sobre todas las organizaciones de Memphis-Mizraïm existentes en el mundo. Su autoridad se ejerce sobre aquellas potencias, cuerpos y jurisdicciones que voluntariamente forman parte del Imperio Soberano Internacional. Ahí reside la profunda innovación que estamos aportando al Rito, es decir, una sola autoridad Espiritual, múltiples autoridades iniciáticas, una estructura claramente definida. En una tradición que históricamente ha sufrido divisiones, multiplicación de filiaciones y proliferación de títulos, nuestra respuesta es sencilla:
